¿Quieres saber quién te ha bloqueado, ignorado o eliminado del messenger (MSN)? ¿Realmente importa?
Con el auge de la mensajería instantánea, con el aumento de internet en nuestro hogares, se ha producido un fenómeno social importante como es las “relaciones via messenger” es decir, las relaciones con aquellas personas que no vemos a diario (o puede que sí) pero con las que mantenemos un contacto continuo a través de programas eso, tipo Messenger.
Eso ha generado una necesidad y en cierto modo una dependencia con este tipo de programas, y es frecuente encontrar personas cuyo día no es completo sino hablan con esa o esas personas a través de la red, personas que a lo mejor por falta de tiempo o por falta de oportunidad solo se sueltan y dicen las cosas a través del messenger. Ni que decir tiene que para ese tipo de gente, el messenger y lo que por él se habla no es cosa de risa.
Tal vez por ello ha empezado a generalizarse el uso de programas que tratan de advertir quién te ha eliminado, bloqueado o simplemente ignorado de su cuenta de messenger. Sería, por poner un símil, como si en cada casa hubiera un guardían que te dijera “Hoy has llamado a la puerta de tu vecino y se ha hecho el ausente”. Es decir, se trata de informarte sobre quién no ha querido, en un momento concreto o durante un buen periodo de tiempo, hablar contigo a través del messenger.
Es cuando surge la polémica o la duda. ¿Son necesarios estos programas? ¿Es necesario saber quién de tus amigos no quiere charlar contigo por el messenger? Y, en el caso de que sí lo sea, en el caso de que sea necesario saberlo…¿qué supone que una persona te haya ignorado del messenger?
A menudo el prototipo de “ignorador” (valga la palabra) es un contacto no demasiado cercano, con el que no se mantiene un contacto diario (sino, ¿qué necesidad habría de ignorar a alguien a quién vas a ver al día siguiente?) y que por tanto, por propia definición, no pertenece al círculo de amistad más cercano. En ese caso…¿qué más da que nos ignore? E insisto, en caso de que lo haga…¿realmente importa?
El Messenger, como la vida, es un lugar donde debería primar la libertad para elegir, para hablar, para callar, para apetecerte hablar con alguien o no hacerlo…para ese tipo de cuestiones. El que una persona, en un momento dado, no quiera hablar con nosotros no debería ser un problema para nosotros, sino para él, que se “pierde” lo que tenemos que ofrecer.
Por tanto, el recurso a este tipo de programas, desde este humilde punto de vista, carece de sentido. La polémica, en cualquier caso, está servida.



