En estos últimos días hemos visto en los informativos de televisión varias noticias referentes a agresiones y tratos no éticos por parte de la policía (en general) a ciudadanos y detenidos. Hemos visto imágenes en vídeo en donde se ve a policías agrediendo no de manera tranquila y controlada a una mujer en el interior de una habitación. Después pudimos ver una brutal detención en el barrio madrileño de Lavapiés grabada en vídeo mediante un teléfono móvil por un ciudadano que presenció el espectáculo.
Después de estos vídeos aparecidos en televisión, ha habido un aumento de denuncias sobre presuntas agresiones y malos tratos de policías a ciudadanos tanto en la calle como en el interior de la comisaría. Todos sabemos que desde siempre la policía, digamos, ha tenido una protección especial que le permitía poder realizar acciones de este tipo, basándose en la autoridad en el poder, pero nadie decía nada, se sabía pero no se decía.
Seguidamente cual es mi sorpresa cuando veo en la televisión a un gran número de mossos d’escuadra manifestándose en contra de esos vídeos sacados a la luz para defender la dignidad profesional del cuerpo (¿dignidad…?); cuando en mi opinión deberían de manifestarse todos los agredidos y mal tratados… pero claro, es la palabra de unos delincuentes contra la del cuerpo de policía. En mi opinión no entiendo muy bien la postura de la policía en general y mucho menos sus protestas y manifestaciones.
Si echamos la vista atrás, podemos recordar el caso Roquetas de Mar, donde un hombre fue brutalmente apaleado con porras extensibles y eléctricas hasta su muerte dentro del propio cuartel de la Guardia Civil. Este caso fue un poco especial ya que al final se decidió que la víctima falleció básicamente al consumo de cocaína. A este hombre de fracturaron el esternón mientras le golpeaban, pero ¿tienen idea de como tiene que ser golpeado un hombre para romperle el esternón?.
En cierto modo la policía quizás no lo esté haciendo muy bien últimamente en algunos aspectos. Y el mayor de los ejemplos fue el que presencié anoche. Un portero de un pub fue agredido de manera no muy suave por uno jovenes que no querían pagar las copas que se había tomado. A los pocos minutos de separarse, pero continuando con gritos y amenazas llegó la Policía Local (dos motos y una patrulla). Lo más normal hubiera sido detener a los agresores, ¿no?, que resultaron ser tres. Pero cual es mi sorpresa al ver al agresor con una postura extremadamente chulesca delante de los policías y sin ningún tipo de respeto, salen andando tranquilamente yéndose del lugar, después de que la Policía Local les dijera que se fueran; sinceramente una actuación pésima de la Policía Local.
Pero lo mejor viene ahora cuando llegan al lugar dos patrullas de la Guardia Civil, que inmediatamente se informaron y de inmediato proceden a la detención de una persona implicada. Y para rematar la faena se pudo escuchar claramente como un Policía Local le dijo a un Guardia Civil: Los he visto irse hacia arriba… Y me pregunto yo, ¿qué está pasando con las personas que velan por nuestra seguridad?, ¿será que ya no hay consciencia de la labor que realizan y de la responsabilidad que tienen en sus manos?, ¿o será que solo están ahí para cobrar a fin de mes de la manera más fácil?.