¿Inhibidores hormonales o cadena perpetua para los violadores?
El reciente caso de la niña Mari Luz asesinada en Huelva, por un pederasta ha vuelto a sacar a la luz la vieja polémica entre los partidarios de que quienes cometan abusos sexuales deben de ser castrados de alguna manera para evitar que estos reincidan en este tipo de delitos sexuales y otros que no están de acuerdo con ésto.
Y es que es un tema delicado en el que es difícil saber cuál es la decisión acertada, porque por un lado hay expertos que consideran que un alto porcentaje de estas personas vuelven a reincidir y que lo ideal sería modificar el Código Penal, estableciéndose la cadena perpetua, ya que se ha comprobado como violadores en este caso como el de Vall d´Hebrón han salido de la cárcel sin estar completamente rehabilitado, como así lo han reconocido los propios médicos que los han tratado y encima se les ha dejado en libertad cumpliendo solamente una cuarta parte de su condena y sin ningún tipo de control.
Otros expertos por contra son partidarios de que se aplique a los violadores que así lo deseen, una especie de inhibidores hormonales para que les origine una reducción del deseo sexual de estos delincuentes enfermos para que de esta manera puedan quedar en libertad vigilada y controlada por psicólogos.

