La crisis financiera abre el debate acerca de limitar el sueldo de los directivos
La reciente crisis financiera ha provocado la intervención de numerosas entidades bancarias por parte de los países de origen para evitar el colapso de la economía mundial. Pero tras las multimillonarias pérdidas de estos bancos, los políticos y los ciudadanos de a pie han levantado la voz acerca de los millonarios sueldos que cobran los directivos de estas entidades financieras.
Es por ello que países como Alemania, Inglaterra o Estados Unidos se encuentran legitimados, dado que han tenido que aportar dinero público para evitar la quiebra de éstas, a poner límites contra las retribuciones tan escandalosas de estos banqueros que ganen o pierdan sus bancos, siempre acaban engordando sus cuentas. Por ejemplo Alemania limita a 500.000 euros el sueldo de los directivos o Estados Unidos donde se han eliminado los contratos blindados de éstos.
Por supuesto hay voces que señalan que las limitaciones de sueldos las deberían de establecer los accionistas de las empresas afectadas y otros que señalan la idoneidad de la intervención estatal de todos estos países a pesar que iría contra los principios de libre mercado y contra el capitalismo que han defendido los principales líderes mundiales reunidos en la pasada reunión del G20 en los Estados Unidos.

