La Interminable Guerra de Irak y sus Daños Colaterales
Hace ya varios años que el Presidente George W. Bush dijo en uno de sus discursos que la Guerra de Irak había terminado y que Estados Unidos había conseguido la victoria. En aquél momento las Armas de Destrucción Masiva no habían aparecido y en este momento ya nadie las busca.
Ahora la pregunta que nos hacemos los ciudadanos es cuándo terminará la ocupación que el país norteamericano está llevando a cabo en Irak, un país que en cuanto a su desarrollo casi formaba parte del Primer Mundo, pero que el Ejército de Bush ha destruido por completo.
Por si fuera poco no dejan de aparecer noticias cada vez más alarmantes sobre los efectos que esta guerra ilegal, que lejos de terminar sólo ha cambiado el tipo de batalla, está provocando en ambas sociedades.
La desesperanza de los soldados está llevándoles a cometer suicidio, seguramente atormentados por las injustas atrocidades que han visto y soportado impotentes en el campo de batalla, los abusos de sus compañeros a soldados iraquíes y a la población civil y el sinsentido de un ataque militar a un país desarmado que en ningún momento ha podido defenderse ante la capacidad bélica de EEUU.
Además, precisamente hoy, aparece otra noticia no menos alarmante en la que se habla de al rededor de 50.000 prostitutas iraquíes, muchas de ellas menores de edad (de unos 13 años). Mujeres y niñas que han encontrado en la prostitución su única posibilidad de supervivencia. Allí, en la noticia, el propio autor se hace una pregunta que os dejamos en el aire:
¿De cuántas niñas prostituidas es responsable George W. Bush?



