Las maneras de “educar” de la televisión, educación de los niños
Cuando yo era pequeño la televisión no tenía tanta aceptación como la que tiene en los tiempos en que vivimos y además aunque quisiera verla, eran mis padres los que después de ciertas horas delante de la caja tonta me mandaban a otro lugar para que dejara de ver la tele. En aquella época, quizás me molestara bastante y pillara buenas rabietas pero ahora que tengo un poquito más de razón y de cordura me doy cuenta de su acción y se lo agradezco muchísimo.
Me asombra muchísimo ver a los jóvenes de hoy en día como pueden estar sentados delante de la televisión todo el día viendo programas y series, que quizás no les perjudiquen directamente pero tampoco les beneficia. Existen estudios sobre la repercusión que tiene la televisión en el fracaso escolar que curiosamente es muy directa. Pero a pesar de ello los padres y madres prefieren, supongo que por comodidad, dejar a los niños en el sofá con el canguro más barato de mundo y que encima va a pilas: el mando de la televisión.
Esta medida, si que es realmente peligrosa y yo, al menos, la estoy viendo día a día. Jóvenes y adolescentes influenciados, no por personajes de ficción (como todos los hemos estado de chicos) sino ya por personajes reales que aparecen en televisión actuando y sobreactuando de tal manera que los niños se identifiquen con esas personas (normalmente mayores que ellos); cuando en cierto modo, los patrones de admiración y de imitación de un niño siempre van dirigidos hacía una madre o un padre, ¿o no?.
A raíz de esto, la programación de la televisión (exceptuando algunas cadenas como La2 que si respeta los horarios infantiles) se aprovecha de esta vulnerabilidad que están sufriendo los más pequeños para así emitir contenidos que cada vez influyen más y más en ellos olvidándose de los valores que le han empezado a enseñar sus padres y cambiándolos por otros nuevos.
Después tenemos el tema de las televisiones digitales, las cuales desde un punto de vista cultural son realmente excelentes, ya que pueden proporcionar al niño unos valores y conocimientos medianamente aceptables. Pero claro, existe el riesgo de que las 24h del día esté en continuo funcionamiento el decodificador y de que el/la niño/a no levante la vista de la televisión ya que hay programación prácticamente las 24h del día los 365 días del año.
A lo que yo me pregunto:
¿Porque se ha perdido la buena costumbre de jugar al aire libre?¿Son los niños o los padres, los que no quieren salir?.¿De verdad veis sana la televisión actual?



