Paraisos Fiscales: El eterno debate que lo relaciona con la economía
El término “paraíso fiscal” es uno de los más conocidos y denigrados de cuantos se escuchan habitualmente relacionados con el mundo de la economía. En una sociedad global, con fortunas y negocios goblales, lo que era un práctica habitual pero semi desconocida en décadas pasadas se ha convertido en algo relativamente habitual, no siendo ajeno en absoluto al común de la sociedad.
La facilidad en el transporte, la mejora y rapidez en los medios, así como la mejora de las telecomunicaciones ha posibilitado que a día de hoy sea más sencillo, cómodo y rápido acudir a la figura del paraíso fiscal. Medios como internet, el teléfono móvil y la capacidad de realizar todo tipo de operaciones desde ellos, ha hecho aún más fácil y accesible el establecimiento de fortunas en lugares remotos.
Pero, ¿qué es realmente un “Paraíso Fiscal”? Una sencilla definición haría referencia al lugar físico en el que los impuestos, o son inexistentes o son muy bajos, hecho este que posibilita que se establezcan allí domicilios fiscales con la idea de aprovecharse de esta situación.
Pese al habitual componente negativo que suele conllevar este término, no siempre su significado ha de ser negativo o sinónimo de ilegal, sino que depende, siempre, de la situación particular de cada territorio y empresa o particular, debiéndose analizar en profundidad cada situación antes de emitir un juicio.



