Que la televisión deje descansar en paz al sevillista Antonio Puerta…
El pasado sábado 25 de agosto el jugador del Sevilla, Antonio Puerta sufrió una parada cardiaca en el terreno de juego mientras se disputaba un partido ante el Getafe. El jugador después de la parada pudo ir por su propio pie hacia el vestuario, donde volvió a sufrir un ataque. Inmediatamente fue trasladado con carácter de urgencia al Hospital Virgen del Rocío, donde poco después entró en coma. El fallecimiento ocurrió el pasado martes 28 a las 14:30. El jugador sufría una arritmia ventricular causada por una displasia arritmogénica del ventrículo derecho. Su muerte se debió a una encefalopatía postaxónica y fracaso multiorgánico después de la parada cardiaca.
El fallecimiento de este jugador de 22 años de edad ha conmovido a todo el país y en especial a toda Sevilla entera. Desde aquí damos nuestro más sentido pésame a los familiares, amigos y compañeros del club.
Este no ha sido el primer caso de una muerte en el terreno de juego, ya que en los últimos meses han sido varios los futbolistas que han fallecido de manera casi inmediata en mitad de un partido. A mi, personalmente me parece un poco raro que en las pruebas físicas que se les realizan a los jugadores no se detectara esta anomalía en el corazón.
Según he podido leer, el ex-jugador inglés Andy Scott, ya retirado de los terrenos de juego por problemas cardíacos, asegura que los médicos no son lo suficientemente estrictos en este tipo de análisis. Y además que solo se tardaría diez minutos en analizar a un jugador con una unidad móvil. El coste de este análisis es de aproximadamente unas 1.000 libras (1.500 euros), que es lo mismo que cuesta dos escáneres de rodilla o de tobillo.
Me niego a pensar que sean los motivos económicos los que hagan que estos exámenes no se realicen con regularidad en un equipo de fútbol de primera división y actual campeón de la copa de la UEFA. Aunque como bien dice este ex-futbolista: ¿Se tiene que morir Beckham o Rooney para que se tome en serio el tema?.
Y ya dejando a parte el tema de los análisis quiero comentar el dolor y el fanatismo que existe en estos momentos en la ciudad de Sevilla y la bola de nieve que se está generando en televisión con el fallecimiento del jugador sevillista. Esto último parece ser que en España se está tomando la costumbre de hacerlo, el no parar de dramatizar exageradamente y básicamente (y con todos mis respetos): No dejar descansar en paz a nadie…
(Vía: 20minutos)



