Riesgos del fin de la operación Bikini, publicidad para las dietas para adelgazar
Mucho se habla cada año sobre la “operación bikini” ese cruel y absurdo proceso mediante el cual una persona que ha sufrido ciento “abandono” físico durante 3 de las cuatro estaciones del año pretende, ante la llegada de la ausencia de ropa, lograr que su cuerpo presente un aspecto imponente o cuando menos, digno.
Cada año asistimos al bombardeo publicitario que se aprovecha de ese “boom” y que anuncia cremas, dietas, productos lights y demás, bajando la presión en mitad del verano y desapareciendo casi por completo al finalizar el mismo.
Sin embargo, del mismo modo que se habla de “operación bikini” podría hablarse de la “operación turrón” porque no son pocas las personas que, finalizado el verano y con el regreso de la ropa a nuestros cuerpos, emprenden el camino contrario y se abandonan de nuevo al exceso culinario y al defecto físico que tiene su culmen en Navidad.
Ahora bien, y partiendo de la base de que, en realidad, cada uno es libre de hacer con su cuerpo y con su vida lo que considere oportuno…. ¿tiene esto algo de lógica?
Una simple reflexión podría llevar a plantearnos la lógica de que una persona que ha conseguido adelgazar y estar en armonía con su cuerpo durante el verano, pierda todo eso durante el resto de meses en medio de una espiral de comida, ausencia de ejercicio y un mayor grado de estrés.
Desde diferentes asociaciones médicas se suele hacer hincapié en la “educación del cuerpo”, en el sentido de que un cuerpo que ha sabido adaptarse y aprovechar una temporada de cuidado culinario y de ejercicio, tiene mayor capacidad para mantener (a menor esfuerzo) ese tono durante el resto del año que si esperamos de nuevo al verano siguiente para emprender el maratón de cremas, dietas y demás que nos dejen “decentes” para el inicio de los rayos de Sol.
Sería bueno dedicar una pequeña reflexión a este respecto para todos aquellos que hayan dejado de meter tripa y estén esperando la llegada del otoño como agua.. de Mayo.



